Las líneas que escribo hoy se las dedico a mi Madre y todas esas personas que también han visto partir a ese ser maravilloso que sigue formando parte de nuestras vidas.
Hace tres años que se fue dejando una luz y energía intensas llenas de generosidad, valor, disciplina, espiritualidad y sobre todo gran sentido del humor. Una mujer de avanzada que en muchas ocasiones fue cuestionada por el medio pero que por su férrea convicción en la libertad jamás se rindió.
Una señora muy inteligente, elegante y trabajadora que decía que en la vida lo importante es tener salud mental, madurez emocional y una personalidad estructurada. Que daba ejemplo de ello y que cuando se equivocaba rectificaba, obviamente a su manera.
Como Madre, no permitió que de sus hijos dijeran ni siquiera que éramos feos. Nos amó intensamente y se sacrificó por nosotros en cuerpo y alma. Nos pidió que utilizáramos el sentido común alegando que desafortunadamente es el menos común de ellos. Cuando empezamos a recibir los golpes de la vida siempre tenía las palabras de apoyo y la fortaleza para ayudarnos a mantener la perspectiva y a entender que la única opción que teníamos era seguir luchando para lograr hacer nuestros sueños realidad.
Con ella aprendimos a volar y a creer en nosotros mismos, y no solamente nosotros los hijos sino también todas esas personas que pasaban por su despacho y que terminaban sentadas horas frente a su escritorio analizando las circunstancias y pidiéndole consejos. Uno de sus clientes, quien además le ayudo a crecer profesionalmente, me dijo el día de su funeral que afortunadamente él ya tenía 80 años entonces le tocaba vivir muy poco tiempo sin ella. Que si fuera más joven se enloquecería porque no tendría quien le resolviera todos sus problemas como ella lo había hecho durante el transcurso de los años.
Esa era mi Madre, alegre, apasionada, enérgica, positiva y pragmática. Le encantaba la política, los boleros, la gente sencilla y los viajes exóticos. Amó, vivió y se entrego a la vida intensamente.
Gracias Mamá! Gracias por existir, por tu amor, por tu ejemplo y por seguir aquí con nosotros día a día, recordándonos lo realmente esencial en este camino.
Todo mi Amor para ti hoy y siempre.